sábado, 4 de julio de 2020

Literatura fantástica y sus subgéneros








Lo primero que pensamos al referirnos a literatura de fantasía es en la época medieval, dragones, caballeros, magia, etc. Pero esto es solo lo más conocido de este género. La literatura fantástica abarca temas y situaciones que no podrían suceder en la  "realidad". Rompe las reglas convencionales, pero no influye con el funcionamiento del mundo

 La literatura fantástica se puede subdividir en subgéneros, entre ellos están:

1. Alta fantasía o fantasía épica:
Esta es la más conocida, ya que es la literatura con la que trabajan renombrados escritores, como Tolkien y su saga El Señor de los Anillos. Se caracteriza por tener mapas geográficos muy detallados en donde se desenvuelven los personajes, diferentes seres mitológicos conviven e interaccionan, estos son de distintas razas, ya sea Elfos, Enanos, Orcos, etc. Estos personajes deben tomar partido entre el "bien y el mal" y desde esa base parten los conflictos que desarrolla la historia.  Trata de emular la época medieval. El relato se enriquece por profecías, magia, dioses y mucho más. En estos textos se muestran las aventuras de los representantes más nobles de las razas. Otras historias que podemos clasificar en este estilo son: Las crónicas de Narnia, La rueda del tiempo, etc.

2. Baja fantasía
Si bien la ambientación de este subgénero puede ser muy similar al anterior, se diferencia en que los personajes ya no son de la nobleza, sino que simples humanos de los suburbios. Sus personajes son antiheroes, rechazados por la sociedad en que viven, no se distingue el bien del mal y por lo general van por la vida cometiendo error tras error. La magia no es tan bien vista como en el tema anterior, y quienes la practican deben pagar un alto precio. Aquí no hay dioses que guíen los pasos de nuestros personajes. Los gobiernos son corruptos, así como muchos personajes. Entre los textos más conocidos de este estilo podemos encontrar "Una canción de hielo y fuego" (más conocido por su popular adaptación a la TV "Game of Thrones"), Harry Potter, Animales fantásticos, entre muchos otros.  

3. Ciencia Ficción Fantástica:
Se caracteriza por un alto desarrollo tecnológico, hay naves espaciales, pistolas de rayos láser, vehículos voladores, viajes interestelares, magia. Es un mundo futurista en donde la tecnología es usada para luchar contra los enemigos.  Podemos ubicar en este estilo a la saga Final Fantasy, el libro "La materia oscura", "Solo tú puedes salvar a la humanidad" y más. 

4. Realismo mágico:
En este subgénero las aventuras transcurren en el mundo real, los protagonistas son personas comunes y corrientes, con vidas y pasatiempos normales. Algún suceso sobrenatural irrumpe en la monotonía de los protagonistas, deben enfrentar amenazas con algún súperpoder que de pronto un personaje descubre, o algún ser extraordinario llega parta luchar en el equipo de los "buenos". Aquí encontramos historias como: La metamorfosis, La casa de los espíritus, Cien años de soledad, Como agua para chocolate. 

5. Fantasía histórica:
La historia transcurre en la antigüedad, por ejemplo en la sociedad victoriana, el Antiguo Egipto, en la Prehistoria, etc.  Los personajes pueden ser magos, vampiros, zombies, momias, y un largo etcétera.
Ocasionalmente puede presentar historias ficticias basadas en algún hecho histórico.
Podemos encontrar en este subgénero obras como Entrevista con el Vampiro, reinvenciones de novelas de la regencia, como: Orgullo, prejuicio y zombies, etc.

6. Fantasía oscura:
El escenario es oscuro, maloliente, sucio, los dioses malvados y depravados incitan a los personajes a cometer actos bajos y perversos. Las historias son terroríficas. No encontraremos un final feliz. La magia es maligna y corrompe a quien la practica.
Aquí encontramos: Los mitos de Cthulhu, Hellraiser, La saga de Elric, y más.

7. Fantasía heroica:
Estas historias se desarrollan en torno al "viaje del héroe", innumerables pruebas que el protagonista debe sortear para lograr su cometido. Encontramos magia, guerreros tanto masculinos como femeninos, valientes, fieros y muy hábiles con las armas.
Entre estas historias podríamos ubicar a la popular serie Vikingos, también Xena la princesa guerrera, La leyenda de Katham.  

8. Fantasía Urbana:
Se muestran aspectos desconocidos de las ciudades urbanas, es contemporánea, podemos encontrar vampiros, hombres lobo, hadas y otros seres viviendo entre los humanos comunes. Puede haber espacio para el romance, entre todas las aventuras que deben vivir los personajes.
Aquí encontramos obras como: Percy Jackson, Ciudad de huesos, la saga de Crepúsculo.  


Hay muchísimos más subgéneros, estilos, mundos, aventuras. Para todos los gustos y preferencias.
Son una maravillosa alternativa para escapar de este mundo y viajar a otros más mágico o sobrenaturales, alejándonos de la monotonía y atreviéndonos a soñar.  









Consejos para crear redes sociales de escritores emergentes



Parte del trabajo de escritor es aprender a darte conocer en redes sociales, ya que son estas las que hoy conectan al mundo. 
Es de gran importancia poder hacer que la gente te conozca, sobre todo si eres un escritor emergente.

Yo, por supuesto, no soy experta en este tema, aun sigo en mi aprendizaje constante. Aun soy una escritora emergente y aficionada, con ansias de que sus creaciones vean la luz y sean leídas por todos. 

En este pequeño artículo quiero dar a conocer algunos tips para la creación de redes sociales exclusivas para presentarte como escritor o escritora. Tuve la fortuna de toparme en el camino con gente que me ha dado muy buenos consejos, uno de ellos fue este, que creara mi blog de escritora y que me creara perfiles en las RRSS más populares (Facebook, Twitter e Instagram), antes de lanzar mis libros, así una vez que publicara a mis "hijitos", la gente ya sabría quién es la autora de ellos o al menos tendría una noción de mí y mi trabajo. 

Sin dar más vuelta al asunto, les dejo algunos tips, para que quienes están recién empezando, como yo, tengan una idea de cómo enfrentar el mundo de las conexiones sociales en línea. 

1. Lo primero es crear tu blog o página de escritor/a, para que puedas publicar escritos y la gente conozca esta escritura que mana de ti, puedes publicar pequeños relatos o algunos artículos de interés. Hay muchísimas páginas para publicar blogs, yo escogí esta, porque es la que más me acomodaba dentro de mi ignorancia tecnológica, pero puedes elegir la que más te guste o acomode, e incluso podrías pagar por un hosting y tener una página personalizada al 100%, lamentablemente no te puedo ayudar en este último tema, pues aun no he aprendido a crear páginas web y lo más probable es que cuando deba enfrentar de cara ese desafío, pague a un profesional en el área, para que realice bien el trabajo que conlleva. 

2. Debes compartir los escritos que publiques en tu blog en algún lugar, pueden ser foros de escritores, grupos en facebook, etc. Por lo tanto, lo que debes hacer ahora es crear tus perfiles de escritor/a en las dichosas redes sociales, a menos que quieras publicar desde tu cuenta personal, en este caso debes tener en cuenta que las personas que se interesen en ti querrán mirar tu perfil e incluso seguirte, en las cuentas personales uno comparte cosas para amigos y conocidos, o simplemente por pasatiempo, la gente que quiera seguirte querrá conocer tu trabajo, por eso lo recomendable es que tengas una cuenta exclusivamente dedicada a eso. 
Las redes sociales más usadas y que tú también deberías utilizar son Facebook (donde idealmente tendrás que crear un fanpage), Twitter e Instagram

3. ¿Qué publicar en cada una? Si bien puedes enlazar todas estas cuentas, para que lo que publiques, por ejemplo, en Instagram, también se comparta en tu Fanpage y en Twitter, pero también debes dedicarle tiempo a cada una, ya que el público al que apuntan es relativamente distinto y también lo es la forma de expresarse y el espacio que tienes para escribir:

Facebook: Puedes publicar escritos, enlaces de noticias o artículos interesantes y contingentes, links de los artículos que publiques en tu blog personal (de esta forma tu blog también tendrá visitas), fotografías relacionadas con tu trabajo, relatos propios que quieras compartir, relatos de otros escritores (sin olvidar indicar que no pertenece a tu autoría), música o fotografías de lugares que te inspiren con tu escritura, algun comentario a libros de otros autores que estés leyendo, historias relacionadas con tu vida artística, ya sea anuncio de una próxima publicación, si alguien publica algo tuyo también es un logro importante en tu carrera, etc. En fin, hay mucho contenido que puedes compartir, lo importante es que sea concordante con lo la imagen que quieres proyectar como escritor y que permita a tus seguidores conocerte. Lo ideal es que tengas una publicación diaria en Facebook. 

Instagram: Es una plataforma divertida y dinámica. En ella puedes publicar imagenes, estas deben ser fotografías relacionadas con tu trabajo, ya sea un afiche de tu próxima publicación, referencias a tu trabajo como escritor/a, historias que quieras compartir y que inviten a conocer tus creaciones, frases inspiradoras con algún diseño llamativo, etc. Cuando publiques es importante que uses los "hashtags" correctos, que hagan que personas interesadas en la escritura lleguen a tu perfil, por ejemplo #escritores o #amoescribir y así, cosas por el estilo. También una publicación diaria está bien para darte a conocer como escritor/a. 

Twitter: En esta red social tienes mucho menos espacio para poder expresarte, puedes compartir noticias relacionadas con el mundo literario, frases, efemérides, links de tus escritos en el blog que creaste, etc. No olvides poner "hashtags" también, lo que te ayudará a generar mejor visibilidad entre los usuarios. 

Lo que sea que compartas en tus páginas y perfiles debe ser relacionado con la literatura y escritura, pero jamás debes olvidar que si lo que publicas no es una creación tuya, debes indicarlo, idealmente nombrando al autor. El respeto por el trabajo de los demás es primordial. Los derechos de autor son un tema complejo y debemos respetarlos, así como también si comparten algo nuestro, nos gustaría que nos nombraran como autor/a. Por esto mismo, también es aconsejable que tengas los derechos de autor de tu obra, antes de que esta vea la luz. 

El lenguaje que emplees en tus cuentas, si bien, debe mantenerse adecuado, este también debe adecuarse al tipo de público al que deseas llegar, si quieres que sea algo muy serio o que de vez en cuando tenga toques humorísticos y sea divertido. Tú eliges cómo mostrarte. Solo asegúrate de publicar contenido interesante, llamativo y respetuoso. 
No te desesperes por conseguir miles de seguidores de una vez, sé auténtico y agradecido con los que tienes, si eres bueno en lo que haces, no tardarán en llegar muchos más.

Y como consejo personal... Sigue a otros escritores y comparte su trabajo, el del lado no es tu competencia, sino tu inspiración. 



sábado, 27 de junio de 2020

¿Debo estudiar para escribir?



No existe una carrera especializada en la formación de escritores. Cualquiera con un lápiz o un teclado puede convertirse en escritor, sin embargo para desarrollar cualquier oficio hay que saber hacerlo, así se podrá llevar a cabo de la mejor manera. No basta con tener talento, necesitas conocimientos. 

El estudio es la base de todo. Para poder escribir más y mejor hay que instruirse, conocer lo básico. No hablo de ortografía solamente, en estos tiempos nuestros dispositivos electrónicos pueden ser programados para que nos corrijan las palabras mal escritas e, incluso, en las aplicaciones para escribir se corrigen algunas o varias fallas gramaticales. Pero no te fíes de la tecnología, para ser un buen escritor es imprescindible que sepas sobre gramática, ortografía y sintaxis. 

Lo que debas estudiar dependerá del género que te gustaría desarrollar,  por ejemplo si te gustan la fantasía medieval, debes leer sobre la historia de la época, para que tus cuentos y relatos tengan un  contexto adecuado. Lo mismo si te gusta la literatura histórica, si quieres narrar un hecho que ocurrió de verdad, para hacerlo con precisión tendrás que averiguar sobre el mismo y estudiarlo. 

Si bien, de manera autodidacta puedes aprender lo básico para poder escribir relativamente bien,  hoy existen muchas alternativas para poder especializarte en las letras. Tienes a tu disposición cursos online y presenciales que pueden durar desde un par de semanas a meses, incluso algunas carreras universitarias (Literatura, Letras, Lenguaje, periodismo, etc.) para poder conseguir todas las herramientas necesarias y así ser el escritor que siempre soñaste. 

A lo que voy con esta nota es que si algo te gusta de verdad querrás hacerlo bien, para perfeccionarte debes estudiar, tomar clases, leer, aprender y saber más. Para ser un buen escritor, debes ser un buen lector y practicar mucho tu escritura. 

La práctica hace al maestro, ¡manos a la obra!             



viernes, 12 de junio de 2020

Vence el bloqueo de escritor



Internet está repleto de información acerca de este tema. Puedes encontrar muchos artículos escritos por varios escritores, donde aconsejan cómo atravesar esta etapa de retraso o detención del proceso creativo. Es por esto que en este artículo entregaré mis tips, lo que a mí me resulta para poder vencer las etapas de bloqueo de escritura. 

Lo primero que debes hacer es identificar que estás bloqueado. Las ideas no fluyen, te sientas frente al teclado y pueden pasar horas enteras en las que no escribes ni una sola palabra. No desesperes, no te presiones ni  te frustres. Esto es más común de lo que imaginas, y pese a que varios escritores lo ocultan, no es razón para avergonzarte o pensar que no sirves para esto. La ansiedad por cumplir tus metas te bloqueará más y más.



1. Distráete, haz algo más, cualquier cosa que no sea escribir. A veces esto ocurre por estrés o cansancio. Escribir es un trabajo, y como en todos los trabajos hay momentos en que la productividad disminuye, sobre todo si estás atravesando por malos momentos. Ve una serie, lee, relájate, toma una siesta y despeja tu mente.

2. Lee algo sobre el género que estás escribiendo. Esto te ayudará a sacar ideas y volver a centrarte en el contexto de tu mundo ficticio. 

3. Piensa en un final tentativo y luego, a partir de él, haz una lluvia de ideas con las que llegues a ese final. Luego evalúa cada idea, ve discriminando por relevancia y desarrolla las que creas que son mejores. 

4. Piensa en el contexto de tu historia, en el tema central y realiza la misma tarea que en el punto anterior. Lluvia de ideas y luego selecciona las que más te convenzan y creas que enriquecerán tu relato. 

5. Realiza escritura libre, es decir, siéntate con una hoja y un lápiz... y escribe lo que se te venga a la mente, de manera libre, sin reparar en ortografía ni en tu caligrafía. Deja que fluyan las ideas, de cualquier tema, nada en específico, solo lo que comience a llegar a tu cabeza. Haz esto por 10 o 20 minutos. Esto te ayudará a destrabar tus ideas. Déjate llevar. 

6. Crea mapas conceptuales, hila tus ideas, esto te ayudará mucho a darle coherencia a lo que estás escribiendo y también con esto evitarás que se te olvide algún detalle, que pueda  significar algún error involuntario en la escritura, contexto o historia en que trabajas. 

7. Crea fichas técnicas de tus personajes: describe a cada uno, sus características físicas, psicológicas, gustos, pasatiempos, profesión u oficio, etc. 

8. Cuando tengas una buena racha creativa... escribe. Pero no solo la historia en que trabajas. A veces tu mente está tan creativa que desborda ideas y no das abasto para poder escribirlas todas detalladamente, así que realiza un apunte de ellas, para que cada vez que te ataque el bloqueo de escritor, puedas echar mano a estos apuntes y jamás te quedes sin temas para escribir. 

Dejaré la lista en ocho, porque me gusta este número y creo que son bastantes consejos para que un escritor emergente pueda guiarse. Espero que les sean útiles estos tips y puedan combatir a este "enemigo" de los escritores, cada vez que los aceche. 




jueves, 11 de junio de 2020

¿Escoger un género?




Me han preguntado qué estilo me gusta escribir. La respuesta a esto es que no lo sé. Desde niña escribo historias, cuentos, poemas, etc. No podría decidirme por uno u otro. 

Me encanta escribir historias de suspenso y terror, es lo que se me da mejor, pero también disfruto escribiendo textos científicos. ¿Es realmente necesario escoger un estilo?

Pues, yo creo que uno es libre de escribir lo que quiera. Las palabras te dan la posibilidad de escribir el infinito. No hay límites ni fronteras entre tu mente y el teclado o el lápiz. 

Lo que sí se debe tener claro es que se debe estudiar, es necesario saber qué es lo que se está haciendo. 
Si vas a escribir un haiku, por ejemplo, debes saber cuál es su estructura: tres estrofas,  la primera de 5 sílabas, la segunda de 7 y la última de 5, es  algo que es así y no se puede cambiar. 

Debes conocer, al menos, lo básico del estilo y género que deseas desarrollar, para luego tener toda la libertad de jugar con las palabras a tu antojo y dejar que ellas den vida a tu escrito. 

Una vez que poseas los conocimientos, no te limites. Sé poeta, novelista, microcuentista, anti-poeta, escritor científico, cuenta historias de misterio, romance, eróticas, dale rienda suelta a tu imaginación. Que los límites sean solo los márgenes de la hoja que vas a usar. 

Estudia mucho y escribe más. 



Por qué cobrar por nuestro arte. Cuánto vale nuestro trabajo



Muchas veces quienes nos dedicamos a algún área del arte, nos hemos enfrentado a personas pidiendo servicios, ya sean clases o exposiciones/presentaciones a bajo costo o, derechamente, gratis. 
Como profesionales nos ofenden estas propuestas, sin embargo, muchas veces las aceptamos, sobre todo si quienes lo solicitan son cercanos o personas queridas. 

Pero, lo cierto es que nuestro esfuerzo requiere un pago. Por ejemplo, si vamos a presentar un baile o una obra, hay un gasto en tiempo y producción (escenografía, vestuario, maquillaje, iluminación, sonido, etc). Como todo trabajador, nuestro tiempo debe valer, y a menos que decidamos entregar nuestro arte en beneficio de una causa que nos motive, quienes soliciten o requieran nuestro servicio, deben estar dispuesto a pagar por él. 

El arte puede ser practicado de manera informal, por aficionados, pero también hay muchas personas que se dedican a esto de manera profesional, invirtiendo mucho tiempo en estudio, costeando cursos de especialización, entre otras cosas. 

“Trabajar por amor a la arte”, una frase muy utilizada por quienes quieren referirse a que un trabajo que se realiza no es bien remunerado. Es normalizado el hecho de que los artistas no ganan dinero por su trabajo y esfuerzo. 

A cuántos nos dijeron, cuando debíamos elegir una profesión que estudiar “primero estudia algo que te dé plata y después lo que quieras”. Cuántos artistas frustrados porque es normal pensar que “no se puede vivir del arte”. 

Pero somos nosotros, los que nos dedicamos al arte de manera seria, ya sea danza, teatro, artes plásticas, literatura, entre otros, quienes debemos dignificar nuestro trabajo. Hacer entender a los demás que nuestro esfuerzo es importante, hermoso y valioso

Si bien, el arte viene desde nuestro interior, es expresión, es el fluir de nuestro inconsciente, es la forma en que nos liberamos y lo hacemos desde que tenemos conciencia, sin el a afán de monetizarlo, no nos debe avergonzar el hecho de poner un precio a nuestro esfuerzo. Así como también somos libres de entregarlo gratuitamente, por el motivo que sea. 

Lo importante es saber que lo que hacemos es trascendente y debe valorarse, y cada quién tiene el derecho de poner el valor que quiera a su arte, para algunos será un aplauso, para otros el dinero con que pagará sus cuentas. 

sábado, 6 de junio de 2020

Los libros que inspiraron a Hayao Miyazaki y Studio Ghibli



Ghibli Studio ha sido el responsable de los sueños, risas, llanto de muchas personas. Sus obras son una maravilla para la imaginación y el corazón. Fue fundado en 1985, así que a algunos seguidores, sus historias inolvidables e inigualables nos han acompañado toda la vida. 

El origen de estas maravillosas historias tuvo diferentes fuentes de inspiración. Algunas son representación del folclore propio de japón, como la Princesa Kaguya y El viaje de Chihiro,  pero muchas de ellas provienen de cuentos y libros de asombrosas escritoras, para luego ser adaptadas a la animación a manos del talentoso Hayao Miyazaki y su equipo.

Kiki: entregas a domicilio. La historia de esta pequeña aprendiz de bruja fue escrita por Eiko Kadono, trata sobre las diferentes etapas de crecimiento de una adolescente y las situaciones que debe enfrentar para alcanzar su madurez. 

Studio GhibliStudio Ghibli

La tumba de las luciérnagas, esta emotiva y triste historia fue creada por el novelista
 Akiyuki Nosaka, y como sabemos, relata acontecimientos ocurridos durante la segunda guerra mundial, de la cual el escritor es un sobreviviente. 

Studio GhibliStudio Ghibli

Cuentos de terramar, la autora de esta saga es Ursula K. Le Guin. La adaptación no es de las obras más populares de Studio Ghibli. Los relatos de Terramar se conforman por: Un mago en Terramar, Las tumas de Atuan, La costa más lejana, Tehanu y En el otro viento.

Studio Ghibli

El castillo ambulante, creado por Diana Wynne Jones. Uno de los clásicos más conmovedores de Studio Ghibli. Su nombre original es Howl´s Moving Castle.

Studio Ghibli

Arriety y el mundo de los diminutos,  basada en la novela Los incursores (The Borrowers) de la esritora británica Mary Norton.

Studio Ghibli

El recuerdo de Marnie, basada en la novela de la escritora británica Joan G. Robinson. Fue una de las últimas creaciones de Studio Ghibli, nominada al Óscar a mejor película en 2016. Esta historia trata un tema muy delicado y difícil de abordar, la depresión infantil. 

Studio Ghibli


Sin duda estas historias nos han marcado y acompañado por años. y serán un legado para las nuevas generaciones. Historias que trascienden edades, ideologías, gustos, todos pueden disfrutarlas, en solitario o en familia.
Las obras de Studio Ghibli seguirán impactando con su impecable producción, animación y conmovedoras historias. 

Aquí una fotografía mía, con mi amigo Kaonashi (Sin Cara).